Consejos prácticos de instalación

¿Sabes cual es la posición más segura dentro del coche?

La parte trasera es la plaza más segura para los niños, especialmente el asiento central. Le siguen como la posición más resguardada cualquiera de los asientos traseros laterales.

La posición más peligrosa es la del asiento delantero derecho. Por ello, la Ley impide el uso de los sistemas de retención infantil en la plaza delantera, salvo en 3 casos excepcionales:

- Los asientos traseros ya estén ocupados por menores con SRI.

- El fabricante recomiende instalarla en la parte delantera.

- El vehículo no disponga de asientos traseros.

No coloques el portabebé a contramarcha en el asiento delantero, a no ser que hayas desactivado previamente el airbag del copiloto. Si tu automóvil no te permite esta opción, instala el asiento infantil sólo en la parte trasera. La apertura del airbag puede ser mortal para el niño.

 

El lugar más seguro para instalar la silla infantil en el coche es en los asientos traseros. Puede instalarse en el asiento delantero con el airbag desactivado.

 

 

 

Una silla a la medida de tu hijo

  • Al recibir tu silla de seguridad infantil, pruébala en el asiento del coche para asegurarte que se ajuste a su espacio y características.

 

  • Consulta las instrucciones antes de usar la silla por vez primera y guárdalas en un lugar donde puedas encontrarlas cuando las necesites. No pruebes formas alternativas de instalar la silla y procura seguir los pasos que se indiquen en el manual.

 

  • Si la instalación te resulta complicada, se recomienda repetir el proceso en más de una ocasión. Ello favorecerá que el adulto esté perfectamente familiarizado con el mecanismo de sujeción.

 

  • La silla de seguridad infantil debe quedar firmemente sujeta al asiento del coche, de modo que se elimine casi totalmente cualquier movimiento entre ambos, tanto lateral como longitudinalmente.

 

Una silla infantil debidamente instalada en el coche minimiza los riesgos que corren los niños en caso de accidente

 

  • Una vez instalada, deja que tu hijo se familiarice rápidamente con la silla. Debe encontrar la postura que le resulte más cómoda, con los ajustes apropiados para el respaldo, la altura, el reposacabezas... todo ello hará que el pequeño viaje con más tranquilidad.

 

  • Asegúrate de que la silla esté bien anclada y ajusta el cinturón al cuerpo del niño. Éste debe quedar liso y las hebillas no deben tocar las partes rígidas de la silla, pues su contacto podría abrirlas accidentalmente.

 

  • Asimismo cuida que tu hijo no manipule los ajustes de la silla.

 

  • Debes saber que las zonas más vulnerables del bebé son la cabeza, el cuello (debido al latigazo producido por el peso de la cabeza) y la cara. Por este motivo es importantísimo colocar a los bebés menores de 10 kilos en sentido contrario a la marcha. La cabeza, cuello y espalda, quedarán protegidos por el respaldo de la silla de seguridad, que a su vez absorbe gran parte de la energía generada en caso de choque.

 

  • Si tu bebé viaja en capazo, coloca éste de manera que el extremo de la cabeza esté enfrentado a la parte central del vehículo. De este modo, puede evitarse un golpe directo en la cabeza del niño en un choque lateral.

 

  • Si tu hijo utiliza una silla de Grupo II/III, presta atención al recorrido del cinturón de seguridad del vehículo por encima de su cuerpo. La banda superior debe pasar por encima de su clavícula. Si pasa por encima del cuello del niño, esto quiere decir que todavía no tiene suficiente estatura como para usar este sistema. De otro modo, correría serio peligro de resultar ahogado por aplastamiento de la tráquea.

 

  • El niño sólo podrá usar el cinturón de seguridad para adultos, sin elevador, cuando pueda apoyarse en el respaldo del asiento del coche y sus rodillas alcancen el borde de éste. Observa que la correa que va sobre la cintura se ciña bien a sus caderas y que la que cruza el hombro haga contacto con el pecho y la clavícula.

 

  • Hay sillas que se van desmontando hasta convertirse en meros elevadores, es decir, en cojines que alzan a los niños de mayor tamaño para poderles colocar mejor el cinturón de seguridad. No se aconseja esta transformación porque la seguridad de la silla queda muy menguada en caso de impacto lateral. La existencia de un respaldo con protecciones laterales protege mejor la cabeza y ayuda a que el niño mantenga una posición correcta.

 

 

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